Ya no sé ni que día es…
Desde que te fuiste el tiempo ya no existe. La irrealidad de un amor sincero ha sido tan fugaz como el sabor de un buen cigarro entre mis labios. La esperanza perdida ha vuelto entre pesadillas, sueños llenos de obscuridad, de dolor y soledad. Ahora la única calidez que encuentro está escondida entre estos versos, que me ayudan a no estar tan perdida. Al menos es aquí donde encuentro un poco de cordura… o tal vez dulce locura en la que cada día caigo por tu maldita culpa.
He perdido la cuenta de los cigarros que he fumado, de las botellas de vino, que por brindar por ti, me he acabado, de los días que no he dormido, de las horas de ansiedad que he pasado por no estar a tu lado, de los besos que no me has dado, de las palabras que te he regalado, he perdido la cuenta de las lagrimas que por ti he derramado.
Ya no sé ni que día es… si es de mañana, o si es de noche..


